¿Qué es el patrimonio cultural?

A menudo oímos hablar de la importancia del patrimonio cultural. ¿Pero qué es el patrimonio cultural? ¿Y de quién es el patrimonio? ¿A qué patrimonio nacional, por ejemplo, pertenece la Mona Lisa de Leonardo da Vinci? ¿Es francés o italiano?

En primer lugar, echemos un vistazo al significado de las palabras. «Herencia» es una propiedad, algo que se hereda, transmitido por generaciones anteriores. En el caso del «patrimonio cultural», el patrimonio no consiste en dinero o propiedades, sino en cultura, valores y tradiciones. 

El patrimonio cultural implica un vínculo compartido, nuestra pertenencia a una comunidad. 

Representa nuestra historia y nuestra identidad; nuestro vínculo con el pasado, con nuestro presente y con el futuro.

El patrimonio cultural tangible e intangible

El patrimonio cultural a menudo trae a la mente artefactos (pinturas, dibujos, grabados, mosaicos, esculturas), monumentos y edificios históricos, así como sitios arqueológicos. 

Pero el concepto de patrimonio cultural es aún más amplio y ha ido creciendo gradualmente hasta incluir todas las pruebas de la creatividad y expresión humanas: fotografías, documentos, libros y manuscritos, e instrumentos, entre otros, ya sea como objetos individuales o como colecciones. 

Hoy en día, las ciudades, el patrimonio subacuático y el medio ambiente natural también se consideran parte del patrimonio cultural, ya que las comunidades se identifican con el paisaje natural.

Además, el patrimonio cultural no se limita a los objetos materiales que podemos ver y tocar. 

También está formado por elementos inmateriales: tradiciones, historia oral, artes escénicas, prácticas sociales, artesanía tradicional, representaciones, rituales, conocimientos y técnicas transmitidos de generación en generación dentro de una comunidad.

El patrimonio inmaterial incluye, por lo tanto, un vertiginoso abanico de tradiciones, músicas y danzas como el tango y el flamenco, las procesiones sagradas, los carnavales, la cetrería, la cultura del café vienés, la alfombra azerbaiyana y sus tradiciones de tejido, los títeres de sombra chinos, la dieta mediterránea, los cantos védicos, el teatro Kabuki, el canto polifónico de los aka de África Central (por citar algunos ejemplos).

La importancia de la protección del patrimonio cultural

Pero el patrimonio cultural no es sólo un conjunto de objetos culturales o tradiciones del pasado. 

Es también el resultado de un proceso de selección: un proceso de memoria y olvido que caracteriza a toda sociedad humana que se esfuerza constantemente por elegir, por razones tanto culturales como políticas, lo que merece ser conservado para las generaciones futuras y lo que no.

Todos los pueblos hacen su contribución a la cultura del mundo. Por eso es importante respetar y salvaguardar todo el patrimonio cultural, a través de las leyes nacionales y los tratados internacionales. 

El tráfico ilícito de artefactos y objetos culturales, el saqueo de sitios arqueológicos y la destrucción de edificios y monumentos históricos causan daños irreparables al patrimonio cultural de un país. 

La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), fundada en 1954, ha aprobado convenciones internacionales sobre la protección del patrimonio cultural, a fin de fomentar el entendimiento intercultural, destacando al mismo tiempo la importancia de la cooperación internacional.